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Barrera cutánea: ¿qué funciones tiene?

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Cuando se habla de los cuidados de la piel, muchas veces se pone el foco en los beneficios relacionados con el aspecto y belleza. Sin embargo, llevar a cabo hábitos que ayudan a tener una piel sana es mucho más que eso, ya que permiten mantener un estado óptimo de la barrera cutánea. Esta barrera es muy importante porque hace referencia a una de las principales funciones de la piel. Por ello, es conveniente conocer algunos pasos que permiten tener la piel sana y cuidada.

La estructura de la piel

La parte externa de la piel es sólo una pequeña porción de toda su estructura. Está formada por diferentes capas:

  • Epidermis: es una capa resistente y fina que se encuentra en el extremo exterior de la piel. Si se encuentra en buen estado y no está dañada, evita que entren al interior del organismo agentes patógenos gracias a su relativa impermeabilidad. En algunas partes del cuerpo que requieren mayor protección, esta capa es más gruesa.
  • Dermis: es la capa de la estructura que otorga soporte a la piel. Además, también le brinda elasticidad y resistencia. Está compuesta principalmente por colágeno y una pequeña parte de elastina. ●En este nivel de la piel, se encuentran glándulas sudoríparas y sebáceas, vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y folículos pilosos.
  • Hipodermis: hace referencia al tejido subcutáneo o subcutis. Está integrada por tejido adiposo, es decir, células de grasa que permiten mantener la temperatura del organismo. Asimismo, otorga forma a la silueta corporal y brinda movilidad a la piel. El grosor de esta parte de la piel puede ser diferente en función de la zona del cuerpo y de cada persona.

Funciones de la barrera de la piel

La piel envuelve todo el cuerpo y es el órgano más grande y uno de los más importantes dada la función protectora que tiene. Esta es posiblemente su función principal, ya que evita que accedan microorganismos externos al interior del organismo y lo protege de agresiones químicas, mecánicas o tóxicas. Sin embargo, la piel también cuenta con otras funciones. Entre ellas se encuentran:

  • Termorreguladora: la piel juega un papel fundamental regulando y manteniendo la temperatura corporal. Además protege del frío o calor, y se ponen en marcha diferentes mecanismos para cumplir esta función.
  • Sensorial: la piel es una gran fuente de información que es enviada y procesada en el cerebro. Cuenta con miles de terminaciones nerviosas que actúan como receptores de diferentes elementos como la presión, textura, dolor, temperatura, etc.
  • Transmisión de señales: la piel también actúa como un emisor de señales. Indicadores como el color, textura o el olor pueden indicar si existe algún problema. Igualmente, a través de diferentes elementos de la piel se expresan muchas emociones: palidez, sonrojarse, erizarse la piel, etc.
  • Regulación hidro-electrolítica: otra función de la barrera de la piel es actuar como obstáculo ante la posibilidad de pérdida de agua del organismo. Del mismo modo, permite el equilibrio entre diferentes fluidos corporales.
  • Absorción y excreción de sustancias: a través de la piel se eliminan sustancias tóxicas en forma de sudor y también se absorben otras diferentes como los ingredientes de cremas hidratantes, sérums, etc.
  • Síntesis de la Vitamina D: la gran mayoría de la cantidad de esta vitamina proviene de alimentos. Sin embargo, un alto porcentaje se sintetiza en la piel porque se necesitan rayos ultravioleta procedentes del sol.

Cómo cuidar la barrera protectora de la piel

Dadas las funciones que tiene la piel, es muy importante prestar atención a su cuidado y mantenimiento. Esto permite que la barrera cutánea se mantenga en unas condiciones óptimas y pueda desarrollar sus funciones correctamente. Algunas de las pautas que ayudan a cuidar la barrera protectora de la piel son:

  • La alimentación: la piel, además de células, también se compone de nutrientes que se adquieren a través de la dieta. Por ello, es recomendable contar con una alimentación equilibrada y variada que aporte los suficientes minerales y vitaminas.
  • Hidratación de la piel: para mantener una piel hidratada es importante beber como mínimo 1,5 litros de agua espaciados a lo largo del día. Como alternativa puedes ingerir líquidos a través de infusiones. Por otro lado, puedes aportar una hidratación extra a tu piel a través de cremas que cuenten con propiedades e ingredientes específicos para ello.
  • Limpieza facial: es importante mantener la piel limpia para que esté cuidada y pueda cumplir con sus funciones. Una buena opción es realizar una doble limpieza en la rutina facial. De esta manera, se consiguen unos resultados más profundos y una piel más limpia y radiante.
  • Exfoliación: una vez a la semana es recomendable realizar una exfoliación para ayudar a retirar las células muertas y aumentar la regeneración. Con SA Crema Alisadora Anti-rugosidades de CeraVe podrás hacerlo de manera suave.
  • Crema solar: este paso es imprescindible en el cuidado de la barrera cutánea de la piel. Es importante que después de la limpieza facial apliques crema hidratante con protector solar todos los días, con independencia de la estación del año o la meteorología