Los tipos de pieles sensibles y cómo tratarlos

La sensibilidad de la piel es un problema que puede afectar a tu rostro. Todas, incluso las pieles grasas, secas o acneicas, pueden experimentar sensibilidad, por lo que es importante comprender sus particularidades para cuidarlas de la forma adecuada. También es esencial evitar irritantes potenciales y seleccionar limpiadores, hidratantes y otros productos de cuidado de la piel suaves1.

Piel seca y sensible

La piel sensible y seca a menudo se nota tensa e incómoda debido a la falta de hidratación y puede sufrir otros síntomas, como enrojecimiento, picazón y ardor4. La piel sensible y seca se asocia habitualmente con una barrera cutánea debilitada, que permite que la humedad se evapore y los irritantes penetren en la piel3.

Para cuidar la piel seca y sensible es importante hidratar la piel. El ácido hialurónico es muy efectivo por sus propiedades hidratantes5 y los ingredientes calmantes, como la niacinamida, pueden ayudar a suavizar la piel6. Otros ingredientes, como las ceramidas, reparan la barrera cutánea dañada que se encuentra habitualmente en pieles sensibles3. Al elegir un limpiador facial para pieles sensibles y secas, la mejor opción es una fórmula suave que limpie de forma efectiva sin eliminar los aceites7 naturalmente presentes en la piel (el agua micelar es otra opción suave). Para cuidar este tipo de piel, es importante también hidratar la piel con asiduidad3

Piel grasa y sensible

Tratar la piel sensible y grasa puede ser complicado, especialmente porque algunos ingredientes provocan irritación, rojeces, sensación de quemazón o picor. Un limpiador de rostro suave y sin perfumes para pieles sensibles y grasas puede ayudar a eliminar de forma efectiva el exceso de sebo y la suciedad sin resecar o empeorar el estado de la piel reactiva7. Puedes optar por limpiadores y cremas hidratantes oil-free y no comedogénicos9. Las ceramidas pueden ayudar a reparar la barrera de la piel10, mientras que el ácido hialurónico aporta hidratación5 y la niacinamida tiene propiedades calmantes6.

Piel sensible y acneica

La piel sensible y acneica puede ser una de las más difíciles de tratar, simplemente porque algunos ingredientes para combatir las imperfecciones pueden provocar irritación incluso en pieles que no suelen sufrir sensibilidad8. De la misma manera que con las pieles grasas y sensibles, si la tuya tiene tendencia acneica puedes elegir productos de cuidado de la piel no comedogénicos, oil-free9 y con fórmulas sin perfume para reducir las reacciones2.

Un buen limpiador para pieles sensibles y acneicas podría ser uno suave, que deje la piel fresca y sin exceso de sebo, suciedad o maquillaje sin provocar sensación de picor, quemazón o tirantez7. Los limpiadores y cremas hidratantes con ingredientes adicionales pueden ofrecer más beneficios, como las ceramidas para reparar la barrera de la piel11, el ácido hialurónico para un extra de hidratación5 o la niacinamida para ayudar a calmar la piel6. La protección solar es esencial para todos los tipos de piel, especialmente la sensible con tendencia acneica, ya que algunos tratamientos antimperfecciones producen más sensibilidad al sol. Si no tienes claro qué protector solar utilizar, consulta a tu dermatólogo.